Ritual Yule

Fecha de celebración: la correspondiente al solsticio de Invierno (alrededor del 21 de junio HS o 21 de diciembre HN).

Esta celebración separa las dos mitades del año, el sol a partir de esta fecha comienza a salir un poco más temprano cada día y se pone unos minutos más tarde cada día. Aumenta la luminosidad de los días paulatinamente hasta llegar al otro solsticio. Es una noche de renacimiento. Se celebra a la Diosa Madre, la diosa en su triplicidad y al Dios renacido.

Esta celebración sirve para hacer planes para nuestro futuro, hacer cosas que necesiten crecer o fertilizar. Se realizan también todos los rituales para pedidos de paz, armonía, amor y felicidad.

El símbolo de yule es el árbol (desde la antigüedad era el pino, y de ahí pasó a los cristianos como el árbol de navidad – diciembre para el norte). Las hierbas que se usan en esta celebración son: el laurel, el pino, las hojas y corteza de roble, las hojas de salvia, todas estas hierbas perfuman con el típico olor a invierno y a la vez evocan la calidez que está por llegar. Las frutas que podemos ofrendar en nuestro altar son: todos los frutos secos (avellanas, nueces, piñones, etc), flores de invierno, hojas de pino o de roble, naranjas, pomelos,limones, peras.

Los sahumerios o hierbas para quemar en el inciensario de nuestro altar pueden ser: pino, cedro, canela, salvia. Nuestro altar puede vestirse de los siguientes colores: rojo, verde, oro, blanco, plata, amarillo, anaranjado y todos los derivados de éstos. Las piedras que podemos poner son aquellas que den una tonalidad rojiza, amarillenta o verdosa.

Ritual – ecléctico-

Comenzar decorando el altar, podemos poner ramas de los árboles mencionados más arriba, hojas, flores, frutas secas, disponer todos los elementos necesarios y habituales más una vela roja. También se puede preparar el “árbol de Yule” (similar al árbol de navidad) puede ser un árbol en maceta o cortado, no sintético y decorarlo con los frutos de invierno y las hierbas correspondientes.

Una vez dispuesto todos los elementos comenzar como habitualmente lo hacemos (círculo, pedido de protección, etc), una vez hecho esto recitar la invocación a los dioses:

“el frío del invierno me envuelve, el helado viento sopla, más yo no sufro por ello, la nieve cae pesada, el frío helado me envuelve, más yo no sufro por ello, los días de ahora en más más largos serán y la luz del sol calentará, yo prendo este fuego en honor vuestro, querida madre (prender la vela roja que puede ponerse dentro del caldero) tú que eres la creadora de todo, de la vida y de la muerte, del frío y de la calidez del verano, tu que haces renacer una vez más a él. El sol comienza a vivir de nuevo, seas alabada madre.

– En este momento del ritual comenzar a caminar en el sentido contrario al deosil (HS) dando varias vueltas al altar y luego pararse frente a él y decir: La rueda girando está, el poder ardiendo está. Que así sea.

Hacer los trabajos de magia que tengamos que hacer y los pedidos que hemos preparado. luego comenzar el tiempo de meditación frente al altar, comenzar visualizando el sol y como renace a partir de esta fecha, como su calor nos envuelve y a todo lo que nos circunda, hace renacer todo a nuestro alrededor. Comenzar a visualizar todo lo que queremos que renazca o comience para nosotros. Visualizar por alrededor de 30 minutos, mientras nos envuelve una sensación de calma y tranquilidad.

Seguido a ésto dar la bienvenida al dios mirando la llama de nuestra vela: Dios iluminado la bienvenida te damos, brilla sobre la diosa, brilla sobre la tierra, brilla sobre nosotros!, danos tu calma y tu calidez, así todo de nuevo surgirá, ¡campos, arroyos, montaños, aire, diosas y dioses, hermanos y hermanas bienvenido sea el sol renacido!

Se pueden hacer a partir de este momentos algunos trabajos mágicos que tengamos pendientes o alguna meditación o visualización acorde.

Luego despedirse como es habitual.

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