Tutankamón, el rostro de la maldición faraónica

tutankamon03.jpg

Este domingo, se exhibió públicamente la momia del joven Faraón Tutankamón en su tumba ubicada en el Valle de los Reyes en Luxor, en el sur de Egipto, dando por primera vez una oportunidad a los periodistas y especialista de ver el rostro del Emperador muerto hace más de 3.300 años.

En la cámara mortuoria, de tenue luz, un grupo de trabajadores retiró la tapa dorada del sarcófago de Tutankamón e izó la caja acolchada que contenía la momia, hasta sacarla del sarcófago de piedra donde ha descansado la mayor parte del tiempo desde su temprana muerte, trasladándola posteriormente a una vitrina climatizada de cristal acrílico situada en la antecámara de la tumba y sellaron su cubierta.

La cara de la momia tiene elevadas mejillas y una piel quebrada y oscurecida, con la nariz todavía intacta, los dientes pronunciados y el rostro ennegrecido. Su marchito rostro se puede ver en un extremo, con su cuerpo cubierto por un sudario de lino blanco y sus ennegrecidos pies sobresaliendo al otro extremo.

Zahi Hawass, Secretario General del Consejo Supremo de Antigüedades y Jefe de arqueólogos del Gobierno egipcio y apasionado promotor del antiguo imperio, supervisó la operación, que fue transmitida en directo por varios canales de televisión. “El rostro de Tutankamón es diferente a la cara de cualquier rey expuesto en el Museo de El Cairo, (…) tenía unos dientes preciosos, y (…) como verán los turistas, un esbozo de sonrisa en la cara del chico de oro”, indicó.

Agregó con respeto al acontecimiento que “con la colocación de la momia en la vitrina, mandamos al rey dorado a la vida eterna, esto hará (…) que el chico de oro viva para siempre”.

En su nueva ubicación, la momia estará preservada del calor, la humedad y el polvo, a los que estaba expuesta en el interior del sarcófago, con lo que su preservación queda garantizada, explicó Hawas, tocado con su característico sombrero vaquero.

tutankamon04.jpgDe esta forma, la momia lució cara y estrenó atuendo y nueva ubicación, cuando justo se cumple el 85 aniversario del descubrimiento de su tumba por el británico Howard Carter, a quien Hawas no dedicó hoy precisamente elogios. Según el egipcio, Carter empleó hierros y manipuló de forma descuidada la momia para separarla de su máscara y retirarle, así, los 150 amuletos que portaba.

El resultado fue que el cuerpo quedó dividido en 18 partes y que la momia quedó en tal mal estado que no pudo ser sacada de su tumba, apuntó Hawas durante el traslado, televisado simultáneamente por las cadenas estadounidenses Discovery Channel y National Geographic.

Hasta ahora, sólo eran 55 personas, incluido el propio Hawas, en su mayoría expertos en egiptología, que habían podido ver la cara a la momia desde su descubrimiento en 1922.

Curiosamente, estando vedada la entrada a los turistas hasta mañana, un turista parisino tuvo la oportunidad de ver el rostro “in situ”. Michel Dennis, pudo “colarse” junto a tres de sus hijos en medio de la confusión originada por el acontecimiento. Sostuvo que “es fantástico, impresionante; desde luego mucho más impactante ver una momia en su tumba original que expuesta en los museos”, afirmó Dennis, convertido en el primer turista que ve la cara del “faraón niño”.

Tras quedar descubierta la cara de Tutankamón, ahora sólo quedan dos incógnitas que contribuyen a su popularidad: la veracidad o no de su maldición, que supuestamente recae sobre todo aquel que profane su tumba, y los motivos de su muerte. Pero Hawas se mostró hoy a favor de la teoría que apuntan a que murió a causa de un accidente, “bien porque se cayó de un carro o en batalla”.

Tutankamón

tutankamon01.jpgNebjeperura Tutanjamón, más conocido como Tutankamón, o Tutankamon, “imagen viva de Amón”, fue un Faraón perteneciente a la Dinastía XVIII de Egipto que reinó de c. 1336/5 a 1327/5 a.C. Murió con sólo 19 años, reinó entre 1361 y 1352 antes de Cristo, y si ha pasado a la historia no fue por los logros de un reinado, sino por ser el único faraón cuya tumba no fue pasto del saqueo y pudo encontrarse intacta.

Tutankamón era yerno del faraón Akenatón, que murió sin dejar hijos varones; por ello le sucedieron sus yernos, Semenkera y Tutankamón; este último, hermano del anterior, accedió al Trono hacia el 1360 a.C. De hecho, hasta la muerte de su suegro, Tutankamón llevó el nombre de Tutankatón, en honor del dios solar Atón cuyo culto había impulsado Akenatón con carácter casi monoteísta.

Tres años después de acceder al Trono, el nuevo faraón restableció el culto tradicional y, consiguientemente, el poderío de los sacerdotes de Amón, seriamente debilitado en el reinado anterior; al mismo tiempo, devolvió la capitalidad a Tebas, abandonando la capital creada por Akenatón en Amarna; y para simbolizar estos cambios, sustituyó su propio nombre por el de Tutankamón (que significa “la viva imagen de Amón”).

El reinado de Tutankamón no tuvo otro significado que este restablecimiento del orden tradicional del Egipto faraónico, bajo la influencia de los sacerdotes y generales conservadores. Tutankamón murió cuando bordeaba sólo los 19 años y llevaba seis de reinado, probablemente en un motín palaciego.

La maldición del Faraón Tutankamón

tutankamon05.jpgTutankamón debe su fama a que su tumba fue la única sepultura del Valle de los Reyes que llegó sin saquear hasta la edad contemporánea; su descubrimiento por Howard Carter en 1922 constituyó un acontecimiento arqueológico mundial, mostrando el esplendor y la riqueza de las tumbas reales y sacando a la luz valiosas informaciones sobre la época.

El hecho es que varios exploradores que participaron en el descubrimiento de la tumba de Tutankamón murieron poco después, algunos en circunstancias extrañas, dando pie a muchas historias fantásticas y leyendas. El descubridor de la tumba, Howard Carter, murió por causas naturales muchos años después.

La ciencia tiene varias hipótesis, normalmente aceptadas; una es que en el aire viciado de la tumba de Tutankamón habría virus, conservados durante varios milenios, que aún fueron capaces de infectar a varios de estos exploradores al inhalar el aire viciado. Sin embargo, expertos de lo oculto aseguran que la maldición existe y que esta apertura del rostro de la momia podría traer consecuencias inesperadas.

La momia será expuesta al público general a partir de este lunes 5 de noviembre en su tumba ubicada en el Valle Sagrado de los Reyes, en Egipto.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: